Lo invisible de lo visible. Conversaciones y casualidades sobre Abysalia & Albedo

Abyssalia & Albedo
Exposición de Enrique Leal
Sala ACUA
Cuenca, del 27 de Octubre al 25 de Noviembre

Si hubiera una musa encargada de inspirar las casualidades, esta semana ha querido jugar un rato con mi agenda. Temporalmente han coincidido mis primeras e interesantes clases de periodismo con haber tenido que realizar dos entrevistas imprevistas que me apetecía mucho hacer. Al comenzar la semana tuve la suerte de conversar con Sarmiento sobre su libro “Cabaret Voltaire”, recientemente premiado como Mejor Monografía en Arte y Humanidades en los XX Premios Nacionales de Edición Universitaria y que próximamente aparecerá en el blog de Ediciones de la UCLM.

Estas casualidades han querido que tuviera que enfrentarme a una improvisada entrevista con Antonio Leal, profesor e investigador de la Universidad de California Santa Cruz, que hoy ha inaugurado en la Sala ACUA su exposición “Abyssalia & Albedo” que reúne una selección de trabajos de los últimos quince años y que supone su vuelta a la UCLM tras haber sido uno de esos profesores que han marcado la historia de la Facultad de Bellas Artes de Cuenca. Las técnicas de impresión gráfica que se reúnen en esta muestra lo han convertido en un autor de referencia mundial.

Las casualidades y ausencias han querido que pudiera disfrutar de las explicaciones de Enrique Leal sobre su trabajo en los últimos años para una entrevista que trataré de que transmita al menos un poco de lo que hemos disfrutado. Un gran rato de conversación en la sala ACUA mientras íbamos desgranando las distintas series, técnicas y pensamientos que forman parte de esta exposición.

Mientras que tratamos de masticar y madurar todo lo que nos ha contado durante esta larga charla que se publicará próximamente en el blog del CIC, recomendamos a todos los interesados en el arte contemporáneo que no se pierdan la exposición “Abyssalia & Albedo” que se puede disfrutar en la sala ACUA de Cuenca hasta el 25 de noviembre de 2017

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Mis artículos favoritos

Siempre escribí, pero pocas veces enseñé la patita. La mayoría de mis textos circulan por ahí con las más variadas firmas. Nunca me sentí demasiado orgulloso de ello, pero volver a estas alturas a las aulas universitarias me ha obligado a firmar mis textos. Los seudónimos no sirven en este caso.
Aquí comparto alguno de los artículos que, independientemente del resultado y de la nota, más he disfrutado.

(ver más)

Entrevista a Juan López en Babelia


El sábado en la edición impresa de Babelia apareció a página completa un artículo-entrevista sobre Juan López, antiguo alumno de la Facultad de BB.AA. y colaborador ocasional de MakingUCLM (entonces DO2) con motivo de su exposición en Matadero Madrid.
Siempre tiene algo de especial ver como muchos de los antiguos becarios y colaboradores van destacando en el mundo del arte del diseño o de la ilustración.
Juan López se ha convertido ya en uno de los.jobenes artistas españoles con más proyección internacional.
En cuanto se publique la entrevista en digital la comparto. “Juan López: Todo empieza en la deriva urbana”, por Bea Espejo.
Babelia, 09 de septiembre de 2017. “El de Madriz, con zeta, la misma de aquel colectivo suyo Zumo Natural, empieza a dominarlo en 2004, cuando se instala tras pasar por la Facultad de Bellas Artes de Cuenca.” “Los afijos”. Abierto x Obras. Matadero Madrid. Del 15 de septiembre de 2017 al 8 de enero de 2018.

Schubert y las casualidades

“No hay nadie que entienda el dolor de otro, y nadie que entienda la alegría de otro. Pensamos siempre que caminamos junto a los demás, pero sólo vamos al lado de los demás. Pobre del que lo reconozca. Mis obras existen por mis facultades para la música y por mi dolor”. Diario Schubert, 1824.

Los quintetos de Schubert no son algo habitual entre las programaciones de música clásica. Necesitan reunir a intérpretes de gran nivel técnico para un programa concreto de cuarteto de cuerda más un segundo violonchelo o sumarle un pianista.

En el Festival Clásicos Colgados han reunido sobre el irrepetible escenario de la Iglesia de San Miguel al mágnifico Cuarteto Quiroga con el violonchelista Israel Fausto Martínez para interpretar el Quinteto en Do Mayor D.956 de Schubert. Un programa para melómanos que la casualidad ha programado el 8 de septiembre.

Casualidad porque llevo unas semanas rondando a Schubert al que una frase de la obra “Gerardo Rueda. Sensible y moderno” de Alfonso de la Torre ha puesto en mi camino: “En los últimos años asistimos también a su pasión (de Rueda) por el quinteto de Franz Schubert La Trucha”.

Obviamente el Quinteto D.956 no es La Trucha que en lugar de violonchelo completa el quinteto con un pianista, pero comparten el alma schubertiana. El destino apenas concedió treinta años  a Schubert (1797-1828) para deslumbrarnos con su genio sólo comparable con el de Mozart.

En algún lugar he leído que el Quinteto D.956 es la obra “más grande de todas sus obras en punto a emoción, calidad de la materia elaborada y perfección formal”, sin duda, la interpretación de ayer estuvo a la altura de lo esperado y completó un intenso día “ruediano” que comenzó paseando, debatiendo y disfrutando de las obras de Rueda en el Museo de Arte Abstracto y a la que el concierto de ayer le puso la banda sonora perfecta.

Hay quien dice que las casualidades no existen. No lo sé. Pero si alguien se encarga de organizarlas, ayer se lo tomó en serio. La casualidad hizo que fuera el primer día en que se abrió al público la visita al triforio y a la fachada de la catedral. En la noche conquense al salir de la Iglesia de San Miguel y al pasear por la Plaza Mayor invadida de medievo, las vidrieras de la catedral, en lugar del negro habitual de la noche, lucían iluminadas. Un espectacular juego visual inverso en el que los vitrales de la catedral nacidos para dejar pasar la luz hacia el interior del templo se convertían en luciérnagas  hacia el exterior.

Rueda, Schubert, Catedral. Casualidades.

El rosetón de la Catedral de Cuenca la noche del 8 de septiembre de 2017, primer día de visitas al Triforio y la fachada de la Catedral de Cuenca.